O Courel: Ruta do río Pequeno

DSC_0198DSC_0198

La Ruta 4 de O Courel, que parte desde Seoane, consiguió lo inesperado: cansar al Comando G: terminamos las cuatro reventadas, de hecho nos tiramos dos veces en la hierba a recuperar la respiración… porque una mala señalización nos hizo perder la ruta 4 para adentrarnos en la ruta 5, así que una pateada de entre 3 y 4 horas (14km) terminó siendo ¡de 5 horas y media a 37 grados! Tranquilos, como ya me he perdido yo, os diré exactamente por dónde no tenéis que seguir :). Por suerte, me perdí junto a una familia mañica/riojana encantadora, que hizo mucho más llevaderas las horas de más de la caminata, a mediodía, a más de 30 grados, toda una aventura. ¡Gracias, Carolina, Miguel y Laia!
DSC_0219
La ruta 4 parte desde la zona baja de Seoane do Courel: está señalizada. Es circular, tiene por tanto dos “salidas” desde la aldea, una la de la parta baja, otra desde la Ferrería. Os recomiendo la que hice yo: la de la Ferrería tiene una subida empinadísima en el primer tramo, hasta llegar a Mercurín, no apta para todos los públicos. Por el camino que hicimos nosotros comienzas a caminar por un souto (bosque de castaños) impresionante, que cruza la Aldea do Mazo: es un complejo rural precioso, una aldea totalmente rehabilitada que solo tiene una pega, no admite perros en las habitaciones, solo en la guardería, así que para nosotras está vetada :(.
DSC_0191
Dejamos atrás la aldea para seguir caminando por el sombreado bosque autóctono, tan frondoso que no nos deja ver apenas las increíbles montañas y los espléndidos valles de O Courel. Llegamos a un conjunto etnográfico maravilloso, las Cabanas dos Carballois: toda esta ruta está sembrada de recuerdos de otra época, casas de pizarra para guardar el ganado, ya abandonadas, diseminadas por todo el recorrido.
DSC_0148
En este tramo iremos relajados, disfrutando del bosque: cruzaremos un puente de madera encantador, veremos valles impresionantes… Los perros no es que disfruten: flipan. Estamos en una de las zonas más salvajes de Galicia, pueden correr a sus anchas, disfrutando de la naturaleza en estado puro. Vamos a llegar así de relajados a Paderne, una aldea preciosa en plena montaña, la atravesaremos y veremos un cartel que nos indica el camino a Mercurín: está a 6,1 km. Quienes se vean incapaces de seguir, aquí pueden dar la vuelta hacia Seoane.
DSC_0158
Dejamos atrás Paderne y comenzamos a ascender por el monte. Aquí termina el bosque autóctono y entramos en una zona de bosque bajo y matorral, muy expuesta al sol: es recomendable no hacer la ruta un día de mucho calor. Por supuesto, en verano llevad agua para vosotros y para los perros, porque hay largos tramos donde no podrán beber. Este tramo apenas tiene señales, pero no estáis perdidos, de vez en cuando veréis en el suelo pintadas las marcas amarillas y blancas de la ruta. Puede que veáis un par de cordones cerrando el camino: son para cortar el paso a los animales, pasad sin problema, pero dejadlos cerrados. Así llegaremos hasta el Castro de Brío, espectacular (hay un cartel indicando el desvío para verlo).
DSC_0173
Y desde aquí estamos ya cerquísima de Mercurín, una aldea increíblemente enxebre, llena de encanto… y el punto conflictivo de la ruta: aquí nos perdimos. La Ruta 4 continúa por la aldea, pero nosotras bajamos, sin ver la señal, y encontramos un panel indicativo de la Ruta 4, así que seguimos ese sendero. Mala suerte, era la Ruta 5, así que caminamos casi dos horas más erradas. Cuando me di cuenta de que estábamos yendo mal (esta ruta subía y la nuestra tenía que bajar) dimos la vuelta, qué remedio, y volvimos a Mercurín: el indicativo de la Ruta 4 está en la columna de una casa que es un garaje, OJO. Preguntad si tenéis la más mínima duda. La casa queda a mano izquierda. Desde aquí a Seoane tardáis una media hora, como mucho. En Mercurín hay un lavadero solo entrar maravilloso, donde podéis rellenar las botellas de agua y hasta meter la cabeza bajo el grifo ;).
DSC_0240

El tramo que resta hacia Seoane vuelve a ir parejo al río: es precioso, fresco… y con un desnivel considerable, aunque nos toca cuesta abajo. Antes de llegar a la aldea es obligado parar en la Ferrería, impresionante: conserva hasta el artilugio que se utilizaba en el periodo en que fue una minicentral eléctrica (no os perdáis el cartel que lo anunciaba). Además el respiro nos vendrá de maravilla antes de subir la última cuesta hacia la aldea, que es un cuestón :). Pero en cuanto entréis en el pueblo veréis un bar: nunca una caña será tan merecida.

Cómo llegar: la ruta parte de Seoane do Courel, no hay pérdida, está bien indicada a la entrada del precioso pueblo.
 
Cerca de aquí: Folgoso-Touzón/ Vilamor-Froxán-Vilamor/ Pena dos Catro Cabaleiros/

2 thoughts on “O Courel: Ruta do río Pequeno

Deja un comentario