O Barbanza: Castro Baroña


Uno de los lugares más mágicos de Galicia, Castro Baroña, es también un paraíso para nuestros perros. Monte y playa unidos en un rincón impresionante muy cerca de Porto do Son: si no conoces este impresionante castro asomado al mar, no sabes lo que te estás perdiendo.

Vas a aparcar donde está el único restaurante del castro, y desde allí bajarás por un caminito que verás que se bifurca en dos, si sigues de frente llegarás al castro, y a la izquierda, a la playa. Yo te recomiendo que vayas primero al castro paseando y que desde allí bajes a la playa. Aprovecha un buen día de primavera para irte con los bocatas y no te arrepentirás, porque es un lugar realmente precioso.

El castro es uno de los únicos del mundo que se conserva tan pegado al mar, y es una auténtica maravilla. Hay varios caminos para verlo todo, y cuando llegues a la zona de acantilados las vistas son impresionantes. Los atardeceres, ni te cuento. 

Después de recorrer el castro verás que puedes bajar hasta una calita, hazlo y desde ella llegarás a la playa, impresionante. Date un paseo. Si te quedas a comer, puedes hacerlo al final de la playa, hay una zona de monte.

 
Cómo llegar: Castro Baroña está entre Ribeira y Porto do Son, en la misma carretera de Porto do Son. Tienes que ir atento porque no está señalizada la entrada: primero verás un cámping, y como un km o dos después está el restaurante de Castro Baroña, un edificio grande, color crema.
 
Cerca de aquí: Subida al río Pedras