Os Ancares: Pena do Pico (Becerreá)


Os Ancares es una tierra mágica. En estos montes se une el mundo mediterráneo y el mundo atlántico, creando una diversidad natural única, incrementada por los desniveles naturales de la orografía de la zona: en Ancares se puede subir desde los 300 metros del cauce del río Navia a los 1.935 del pico más alto de la parte gallega, el Mustallar. Es, además, un lugar maravilloso para hacer senderismo con perros en Galicia: salvaje, excitante, surcado de rutas maravillosas… un paraíso.

No os vamos a engañar: llegamos a la Pena do Pico por casualidad; en realidad queríamos hacer la ruta del Convento de Penamaior, pero el día que escogimos, el 3 de mayo, se celebra una espectacular romería en este precioso templo de origen románico. Así que aparecer las perras y yo en medio de la verbena tras varias horas de pateada no me pareció un buen plan, jeje. Me contaron después que esta fiesta tradicional dejó de hacerse durante años, y que se recuperó en 2014. Pero como nosotros veníamos a patear, y no de romería, tuvimos que buscar un plan B, y fue subir hasta la cima de la Pena do Pico.

En la cima del punto más elevado del Concello de Becerreá (1.184 metros de altura) está una de las tres casetas de vigilancia forestal de los Ancares gallegos, y también hay un vértice geodésico (son puntos que indican posiciones geográficas exactas, sirven para elaborar mapas topográficos). En esta cima os enfrentaréis a unas vistas que os dejarán sin aliento. Hacia el sur, el monte Oribio (Triacastela), y siguiendo el sentido de las agujas del reloj, Sarria, el valle de Neira de Rei, A Fonsagrada, Ancares, O Cebreiro y la sierra del Poio. También se ven, más cercanos, los valles de Becerreá, As Nogais y Cervantes.

Desde la cima (a la que podéis llegar en coche o dejarlo al inicio de la pista forestal que conduce a ella, lo más recomendable) parten varias pistas forestales, la mayoría circulares. Todas discurren por un bosque precioso, en el que manda el pino, aunque convive con varias especies autóctonas, y la mayoría salvan potentes desniveles… lógicamente. El Comando G y yo hicimos entera la que parte desde la carretera, subiendo hacia la cima, y una vez allí cogimos el primer desvío a la derecha, volviendo al punto de partida. También caminamos por el resto de las pistas; la que sale de la torreta hacia la parte baja del valle es espectacular. Podéis pasar un día perruno felicísimo en este monte, y comer allí (hay mesas y bancos de piedra un poco más abajo de la torre de vigilancia). Al subir o al bajar es parada obligada el Convento de Penamaior, realmente bonito. Se alzó sobre los restos de un antiguo convento fundado en el siglo XII por unos monjes cistercienses y su fachada románica es preciosa.

Cómo llegar: para llegar a la Pena do Pico tenéis que salir de Becerreá dirección a O Cereixal por la N-VI. Cuando entréis en O Cereixal id atentos, el segundo desvío a mano derecha es el que conduce al Convento de Penamaior (hay carril de incorporación y está indicado). Una vez en el convento continuad recto por esa carreterita, y seguidla siempre hasta la Escuela de Alta Montaña (el acceso a la cima está un poco antes, pero la escuela es un buen referente para ubicarlo). La pista que da a la cima está antes de la escuela, no tiene pérdida, es una explanada grande, de la que salen varios caminos. Poniéndoos de frente, el de la derecha de todo sube directo a la cima: el de enfrente sube por otra pista que muere en la otra, así que también llegáis a la cima a través de este sendero. 

Cerca de aquí: Bosque dos Grobos