Ribeira Sacra: Playa fluvial de A Cova.

El PR-G 162, la Ruta da Ribeira Sacra do Miño, es la ruta más larga que existe en la Ribeira Sacra, y discurre por algunos de los lugares más hermosos de Galicia. El recorrido que propone esta entrada aprovecha un tramo de esta ruta a la ida, pero la hacemos circular y volvemos al punto de partida. El PR-G 162 lo hemos hecho entero, por tramos; este, por ejemplo, lo hicimos también desde A Cova hasta A Maiorga. Pero el plan que se propone en esta ruta combina la pateada con el turisteo, por eso vamos a partir desde uno de los paraísos más conocidos de la Ribeira Sacra, la playa fluvial de A Cova, caminaremos aproximadamente hora y media y remataremos la excursión comiendo y dándonos un chapuzón en la playa con nuestros perros. En verano A Cova está ya demasiado concurrida y algunos humanos protestan, si vais no os quedéis en la parte playa, tomad un caminito que veréis bajo el bar y seguid hasta una caseta a pie de río, ahí nadie os dará el día. Hay carteles prohibiendo perros desde el verano de 2015, pero no tienen valor legal. Aun así… para evitar problemas bañaos en la zona de la caseta, ya sabéis que siempre tenemos las de perder.

Nuestro punto de encuentro es la playa fluvial de A Cova, espectacular. El sendero comienza un poco más arriba de esta playa: subís por la carretera hasta encontrar el cartel del PR-G 162 y os metéis por ese camino. El primer tramo es duro: sube y sube entre los viñedos de la ribera del Miño, pero el esfuerzo merece la pena. Si os fijáis mientras vais ascendiendo, la playa de A Cova se asienta justo en un espectacular meandro que hace el río Miño: el cabo do Mundo. Si habéis entrado en A Cova desde la zona de Pantón, por el desvío desde la carretera de Escairón, seguramente habréis visto al pasar una señal hacia el Mirador del Cabo do Mundo: ahorraos la parada, no se ve absolutamente nada desde allí. Los árboles están altísimos y tapan completamente la vista. Pero en esta ruta que estamos haciendo sí vais a ver el espectacular Cabo de Mundo.

Cuando terminéis de subir llegaréis a Abadía da Cova. En la bodega hay un mirador para ver el Cabo do Mundo realmente espectacular.

 

Después de recrearos con esta impresionante vista, seguid caminando por esa carretera hasta llegar a Seoane y después bajad hasta la iglesia de A Cova, románica del siglo XII, preciosa. Hasta aquí hemos seguido el trazado oficial del PR-G 162, pero en este punto es donde lo vamos a cambiar: en vez de seguir la senda vamos a seguir la carretera hacia abajo, porque nos llevará de vuelta directos a la playa fluvial de A Cova. En verano tiene algo de tráfico, pero el resto del año a lo mejor veis un coche en toda la bajada. 

La playa es el lugar ideal para terminar la pateada: es preciosa, los perros se refrescarán y nadarán a sus anchas y tú te puedes dar un chapuzón e incluso un capricho en ‘El rincón del gin tonic“, una terraza con vistas al Miño que hay en el bar de la playa. Eso sí, en temporada baja: en verano ni se os ocurra acercaros.

 

Cómo llegar: La playa de A Cova está en O Saviñao. La forma más rápida es por la carretera que une Ferreira de Pantón y Escairón: la cogéis en la rotonda de entrada a Ferreira de Pantón, donde indica a Santa Mariña de Eiré. La seguís hasta que veáis el desvío a mano izquierda para A Cova, hay varios carteles anunciando la iglesia y la playa fluvial. De hecho hay dos desvíos, así que si os pasáis el primero, tranquilos: a menos de medio kilómetro encontraréis el otro. Si vais desde Chantada debéis coger el corredor que va a Monforte de Lemos y meteros en Belesar: por esa carretera (que es increíblemente bonita, además), llegáis a A Cova.